La carrera universitaria que lleva a la titulación como abogado es demandante y exigente en términos académicos. Por supuesto, requiere un esfuerzo motivado por la pasión que llevan todos los estudiantes de hacer valer los derechos ciudadanos en el país donde se desempeñen como profesionales.
Una carrera tan exigente tiene diferentes requisitos que están relacionados a la formación integral de los abogados. De esta forma, las instituciones académicas garantizan estar egresando solo profesionales capacitados para afrontar una vida laboral en un campo tan importante como el derecho.
¿Qué son las prácticas de derecho?
Las diferentes instituciones académicas tienen exigencias particulares para el programa de pasantías y/o prácticas de derecho. Por supuesto, todas tienen en común la intención de mostrarle a los futuros abogados una visión más cercana de lo que es el mercado laboral.
Entonces, las prácticas de derecho son un requisito para la titulación académica, donde el estudiante se vincula por una cierta cantidad de horas a un ente judicial público o privado. Por lo general, son juzgados, empresas, tribunales o firmas de abogados, los entes que reciben practicantes de derecho.
Las actividades jurídicas que los practicantes ejercen buscan acercarlos a sus funciones jurídicas y los ayuda a entender las responsabilidades que tendrán como profesionales del derecho.

¿Qué importancia tienen las prácticas en la formación académica?
Toda la actividad académica de un abogado durante su pregrado suele tener un carácter teórico, esto lo ayuda a entender el fundamento de todo lo relacionado al derecho y la importancia que esto tiene.
Entonces, al momento de comenzar las prácticas, los estudiantes de derecho tienen su primer contacto con el mundo laboral y las actividades jurídicas. De esta forma, pueden entender con detalle las responsabilidades detrás de ejercer su profesión en un ente público o privado.
No solo eso, tener una visión más cercana a la realidad de las responsabilidades de un abogado, hace que se entiendan con profundidad todos los conceptos aprendidos durante la formación académica. Es decir, representa una forma de asentar los fundamentos que se estudiaron durante todo el plan de estudios académicos.
Así, el resultado de unas prácticas eficientes son profesionales con una mejor formación y un acercamiento al mundo real del derecho.
Ventajas de las prácticas de derecho
Para los estudiantes de derecho, las prácticas tienen una gran importancia. Por supuesto, una actividad como esta les ofrece diferentes ventajas únicas para su formación y aprendizaje, que los lleva a ser grandes profesionales en su área. Dentro de las diferentes ventajas de las prácticas de derecho están:
Aclara muchas dudas
Muchos estudiantes tienen como objetivo ser abogados, pero no tienen un camino claro de qué especialidad quieren tomar o qué trabajo aspiran tener. De hecho, una duda que suele surgir entre los estudiantes de derecho es si prefieren trabajar en el sector público o privado.
Entonces bien, las prácticas de derecho se caracterizan por despejarles muchas de estas dudas a los estudiantes. Al menos les suelen servir para descartar ciertas áreas del derecho que, gracias a las prácticas, entienden que no es su vocación.
De esta forma, este requisito académico es la forma perfecta de que el estudiante de derecho entienda qué busca de su carrera profesional y cuáles pueden ser los primeros pasos a tomar para conseguir buenos resultados profesionales.

Aprender de diferentes actividades
Es muy común que a los practicantes de derecho, dentro del ente donde está ejerciendo sus prácticas, les cambien periódicamente sus funciones. Por lo general, tienen una etapa de análisis de expedientes y redacción de escritos, buscando de familiarizarlos con la terminología utilizada en el derecho, así como acercarlos a los primeros pasos que deben dar acercar para completar un procedimiento de rutina.
También, suelen darle la responsabilidad de reunirse con clientes para ayudarlos a entender cómo manejar una cita y cuál es la mejor forma de tratar el tema de los honorarios. Salir a notarias, registros y demás, suele ser parte de las actividades de un abogado en prácticas para aprender a agilizar esos procesos.
Por su parte, es común que los lleven a juicios para mostrarles la dinámica propia de un juzgado, dándoles una idea clara de cómo intervenir, cómo actuar ante los jueces y demás. Por último, el practicante suele tener la responsabilidad de investigar sobre ciertas regulaciones y precedentes, todo esto, para inculcarles esa vocación de formación y aprendizaje que deben tener como profesionales.

Generar conexiones
El acercamiento al mundo profesional a través de las prácticas, hace que los futuros abogados comiencen a construir conexiones profesionales que pueden ser útiles para conseguir trabajos una vez se gradúen o para recibir consejos profesionales de abogados con más experiencia.
Por supuesto, una de las metas detrás de las prácticas de derecho, están relacionarse con el mundo profesional y laboral. Entonces, hacer buenas conexiones puede ser la clave para comenzar una carrera exitosa en un ente público o privado.

Aprender nuevas competencias
El conocimiento teórico que se consigue en la formación académica es solo uno de los pilares en la vida de un profesional del derecho. Más allá de ser un destacado alumno apasionado por el derecho, también, es importante la experiencia y la capacidad de resolver problemas rápidamente.
Todo esto, se comienza a conseguir a través de las prácticas de derecho. Así, se puede ir adquiriendo formación que no se aprende de los libros, formación que solo brinda la experiencia y el ámbito profesional. Por supuesto, dentro de estas competencias está aprender a tratar con clientes y darles soluciones viables para sus conflictos legales.
Posibilidad de ser contratado
Al comenzar una práctica de derecho, siempre está latente la posibilidad de quedar como contratado al finalizar. Así, es conveniente tener un buen desempeño y contar con buenas competencias que lo ayuden a mejorar sus posibilidades de quedar como abogado en la entidad donde está desarrollando sus prácticas.
En definitiva, es importante abrirse al mundo profesional a través de las prácticas laborales. Estas aportan una visión totalmente nueva de lo que se quiere alcanzar como profesional del derecho.

